MARATÓN "Vuelta a los 7 Puentes"

43 Km / 2.500 m D+

La Maratón y la Media Maratón del MAESTRAIL comparten 25 kilómetros de recorrido, justo antes de coronar el Puerto de Villarluengo, momento en el que se separan. Por delante 18 kilómetros que harán disfrutar y sufrir a partes iguales.
Quienes corran la Maratón iniciarán entonces un vertiginoso y espectacular descenso por senda de algo más de dos kilómetros en los que descendemos 350 metros, hablamos de la Cuesta Cristina.  Al finalizarlo tendremos ocasión de correr un rato amenizados por el  sonido del Río Cañada, que cruzaremos por el medieval Puente de la Villa.
Desde allí un breve tránsito junto al río, alternando pista con la Cueva Muñoz al fondo, y la alegría que proporcionan los cursos de agua.

Con el Puente el Vaho al fondo, nos desviaremos de este breve tramo de pista para iniciar el ascenso por la Cuesta de la Balsilla, con un comienzo entre frondosos pinares, y a medida que vayamos ascendiendo dejando atrás esa vegetación para rodearnos de monte bajo y unas vistas impresionantes de los Monumentos Naturales del Maestrazgo, con los Órganos de Montoro de fondo.

A la mitad del ascenso podemos disfrutar de El Portillón, que nos ofrece a ambos lados una panorámicas increíbles. 

Tras un breve tramo en descenso y falso llano seguimos el ascenso para completar los 4 kilómetros de subida de esta Cuesta de la Balsilla, en la que salvamos 400 metros de desnivel coronando a 1.212 metros.

Iniciamos un largo y pronunciado descenso en el que poder recuperar fuerzas, con vistas a los barrancos durante algo más de 3 kilómetros, por senda de tierra y por algún tramo de la antigua calzada, acercándonos hasta quedar justo a los pies de la muela sobre la que se erige Villarluengo; frente a nosotros el Balcón de los Forasteros.

Cruzaremos en dos ocasiones el Río Cañada, el primer paso por el Puente de la Hoya y a los pocos metros el Puente del Molino. Allí tomaremos la antigua senda del Molino, un trazado muy bonito sobre senda de tierra, muy corrible y que nos lleva a cruzar el cauce del Río Palomita, que puede bajar seco en esas fechas, y desde donde iniciamos otra subida de unos dos kilómetros con vistas al Valle del Cañada, mientras salvamos unos 300 metros de desnivel por una de esas antiguas sendas que nos lleva hasta la carretera de Tronchón. Un breve tramo de la pista alfaltada (300 metros) para tomar la senda Ranera que nos permite disfrutar en total de un rápido descenso de 1'5 kilómetros y alrededor de 200 de desnivel.

Al final de la bajada cruzamos el Río Palomita en una zona en la que sí que lleva agua, aunque esta se filtre rio abajo.  Y comenzamos otra ligera subida por senda de 600 metros para llegar al Peiron de San Benón, y desde allí un descenso con unas preciosas vistas de Villarluengo por la senda que conducía a Cantavieja, y que a lo largo de un kilómetro nos hará sentir la cada vez más cercana meta.

Cruzaremos el último de los puentes, el de Palomita, y nos queda la última y más explosiva subida, la que durante algo menos de un kilómetro nos adentra en las calles de Villarluengo. Allí 100 metros de descenso y cruzaremos, por fin, la línea de meta.

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